La cosa que casi nadie sabe (pero que es uno de los descubrimientos más extraños y con potencial revolucionario de 2025 en biotecnología: la pasta de dientes hecha de queratina humana —es decir, del pelo— que repara el esmalte dental de forma natural y sostenible). Un equipo de investigadores de King’s College London publicó en 2025 un estudio en la revista Advanced Healthcare Materials donde demostraron que la queratina extraída del cabello humano puede usarse para crear un dentífrico que forma una capa cristalina densa sobre el esmalte dañado, sellando los túbulos dentinarios expuestos (esos microcanales que causan sensibilidad y dolor) y reparando defectos en la superficie del diente. Aquí va la profundidad que hace que este hallazgo sea alucinante y poco conocido fuera de círculos odontológicos y de materiales: Cómo funciona el mecanismo. La queratina (la misma proteína que forma el pelo, las uñas y la capa externa de la piel) se procesa en nanopartículas o un gel que, ...
En 1839, el explorador estadounidense John Lloyd Stephens y el dibujante británico Frederick Catherwood se abrieron paso a machetazos por la selva de Honduras hasta encontrar algo que nadie en el mundo occidental sabía que existía: una ciudad enorme, perfectamente construida, con templos piramidales, plazas monumentales, esculturas de una sofisticación artística asombrosa. La ciudad se llamaba Copán. Había sido uno de los grandes centros del mundo maya clásico. En su apogeo, albergó probablemente a 20.000 personas, era un centro de astronomía, matemáticas y arte, y formaba parte de una red de ciudades-estado mayas que constituyeron una de las civilizaciones más avanzadas del hemisferio occidental. Cuando Stephens la encontró, llevaba aproximadamente mil años abandonada. No había sido conquistada. No había sido destruida por un ejército. No había sido arrasada por un volcán. Simplemente... se había vaciado. Sus habitantes habían desaparecido. La selva había reclamado sus edi...